Samstag, 26. April 2014

Esta noche función teatral en St. Pauli

Aviso importante para todas y todos:
Esta noche habla por cadena internacional, con motivo de la 2da. Presentación del Theaterwerkstatt – Hamburg, en directo desde Buenos Aires, Casa de Gobierno, Salón Resistencia Femenina, la Sra. Presidenta de la República:

Dra. Cristalina Morales de Klempner.
Además, la presentación de Lorna Cueto, el diván teatral de la Lic. Susana Soto, monólogos, canciones y mucho más! No se lo pierdan!
 
Resistiré!
Sábado 26 de abril,19 horas,
En el Salón de Tango La Yumba
Kastanienallee 9
20359 Hamburg – St. Pauli
 
Elenco: Elena, Greta, Julia, Lara, Marta y María Ester
Dirección: Lara Dionisio
Músicos invitados: Jorge y Tomás


Mittwoch, 23. April 2014

Los que nunca se van

 
El cartel de la ruta a la entrada del pueblo


En mi última visita a mí país, escuché recién llegada sin poder evitarlo, en el baño del aeropuerto de Ezeiza, la conversación telefónica de una empleada que avisaba a su casa que su turno había terminado y regresaba para el almuerzo. Pensé, que suerte que tiene ella, pasar por el aeropuerto sin tener que despedirse, pisar Ezeiza cada día y poder regresar a casa.


La histórica iglesia
En ese momento me puse a pensar en los que se quedan, los que nunca se van, si en realidad son más felices que los que migramos, si es así que andan por la vida con cierta liviandad, sin suponer siquiera el dolor que significa el desarraigo.

Entonces, recordé a mi tío Quini quien nació y murió en Choya, Santiago del Estero, un pueblito detenido en el tiempo.

Choya tiene un cartel en la ruta, callecitas polvorientas, una estación de trenes abandonada y en ruinas, casitas bajas y humildes, una única plaza con su iglesia en frente. Esta iglesia histórica, que parece sacada de la novela “La casa de los espíritus” de Isabel Allende, tiene su cementerio al lado.

Mi tío Quini, fue toda su vida camionero de oficio, me enteré de grande que él no sabía en realidad leer ni escribir, que sólo dibujaba nombre. Era su esposa, Simona su lectora, quien le acompañaba en cada viaje leyéndole los carteles en la ruta, los mapas y cebándole mate mientras él conducía. Ella fue siempre su fiel compañera de ruta, de viaje, de toda su vida.

Para mí de chiquita, mi tío Quini era como un héroe, recuerdo cuando lo veía venir en su camión azul, que alegría que me daba, él tocaba la bocina y yo salía corriendo a su encuentro, descendía siempre con una sonrisa, luego me ayudaba a subir y dábamos unas vueltas por el pueblo.

La última vez que lo vi a mi tío Quini fue en el año 2008,  cuando viaje para presentarle a mi hija de dos años, que curioso él me preguntó: “m’ hijita porqué anda usted siempre apurada?” Ay,  yo no supe que contestarle.

El mes pasado visité a Choya y a mi tía Simona, que cuando ella me vio se puso a llorar y agarrándose la cara con las manos dijo: "no puede ser, la gallega", pobrecita Simona no sabía de mi visita, era una sorpresa. Nos quedamos tomando mate dulce en el patio, recordando, mirando fotos viejas, hasta que se hizo de noche, bajo un cielo increíblemente estrellado, la luna llena alumbraba y hacía sombra en el campo. Se respiraba un aire tan liviano que a mí me dieron ganas de quedarme a descansar un tiempo, sin prisas ni apuro en este pueblo. Por un momento sentí envidia de los que se quedan y nunca se van, de los que nacen y mueren en un solo lugar, de los que no conocen el desarraigo ni viven añorando.

   

Dienstag, 22. April 2014

Aquello que no existe todavía

Jacinto con su guitarra
 
 
De los libros que traje hace dos semanas en mi valija con sobrepeso, hay varios de la Colección Detectives Salvajes[1]. Como no ocupan mucho espacio ni pesan tanto, llevo siempre uno en mi cartera y los ando paseando por las calles de Hamburgo, por las terrazas de los cafés, por los parques infantiles, mientras mis hijos juegan yo leo. Hoy por ejemplo me leí al sol y de un sorbo "aquello que no existe todavía" de José Carlos Coronel, tucumano, abogado, poeta y militante. Me encantó este libro y les agradezco tanto que lo hayan publicado.

Las palabras de Juan Aiub al comienzo del libro me parecieron tan acertadas, sus reflexiones me ayudaron a entenderlos a ellos, a los compañeros. Al igual que el Negro Coronel, Jacinto mi padre,  también cayó en combate. Como el mismo Juan se auto corrige en sus notas, yo he dicho varias veces que mi padre fue asesinado, cuando en realidad fue abatido en un enfrentamiento y es seguro que ellos querrían que les recordemos como combatientes revolucionarios, no como víctimas.

Voy leyendo los versos de Coronel y creo escuchar el eco de mi viejo en Revolucionario y en otros tantos. Al mismo tiempo el poema Cartita para Martín que Coronel le dedica a su sobrino desde la cárcel, pienso que pudo ser escrito por cualquiera de nuestros padres para los HIJOS y las preguntas que él le hace siguen vigentes: ¿qué imagen tendrás de mí al cabo de los años?, ¿qué país te rodeará?, ¿qué te enseñará la lucha de los pueblos oprimidos?, ¿ya podrás escribir las palabras libertad liberación socialismo guerra o estarás peleando por ellas? En Tan ingenuo me veo reflejada y ya hago mías sus palabras.  

Me lo imagino a Coronel escribiendo sus poemas con la misma máquina de escribir con los que hacía sus escritos escapándose así por un momento de la burocracia, fugándose de la realidad. 

Por lo que yo sé hasta ahora, Jacinto mi padre no escribía poemas como el Negro Coronel, pero sí que tocaba la guitarra y le gustaba mucho la música. De hecho de las pocas fotos que tengo de él en dos aparece con su guitarra y con una enorme sonrisa. Luego claro como el mismo Coronel y miles de su generación, la revolución prevaleció sobre la música. Jacinto cambió la guitarra por el fusil, se dejó crecer unos bigotes setentistas, se puso serio y su ceño se frunció con el peso de las preocupaciones. Cuantas veces, como escribe Juan en su introducción, pensé yo en que hubiera sido si se habría invertido el orden, si hubiera prevalecido la guitarra sobre el fusil. ¿Tal vez mi viejo le hubiera puesto música a los versos de Coronel?, ¿o a los versos de su querido compañero Dalmiro Suárez?, ¿tal vez hoy serían zambas o chacareras que cantaríamos los HIJOS? Pero no fue así. Mi padre estaba convencido en la consigna “a vencer o morir por la Argentina" como dice Coronel en unos de sus versos: "a veces hay que morir para seguir viviendo" o como resume Juan al final: “morir por la vida y creer en ello”.



[1] Aquello que no existe todavía, de José Carlos Coronel, editado por Libros de la talita dorada, en el año 2013, páginas 48. Colección Detectives Salvajes: http://coleccionlosdetectivessalvajes.blogspot.de

Sonntag, 20. April 2014

Wohlerspark: parque y cementerio

 
Una lápida histórica del parque

 Vivos y muertos, muertos y vivos, conviven en un mismo lugar en Hamburgo, en el Wohlerspark del barrio de Altona.  El antiguo osario de la Iglesia Evangélica Luterana de St. Johannis fue inaugurado 1831 y utilizado hasta 1979 como cementerio. Durante la Segunda Guerra en el verano de 1943 sufrió grandes daños en su infraestructura. En la Postguerra en 1945 fueron talados muchos de sus árboles que daban a la avenida Wohlers Allee para ser utilizados como leña. Hasta 1948 y para paliar la hambruna, muchos vecinos cosechaban verduras entre las tumbas. Finalmente, en 1979 se dispuso su uso como espacio público.
Hoy es además uno de los parques preferidos en Hamburgo. Este espacio verde conserva todavía muchas de sus tumbas, sepulturas, mausoleos y por supuesto sus muertos.
Popularmente es conocido como Meditatiospark o Thai -Chi- Park por los aficionados que se dan cita allí para practicar estas disciplinas. Pero, también es elegido por  músicos, bohemios y familias con chicos. Especialmente en primavera, en días con mucho sol, como hoy humean los Grills portátiles. Yo he visitado varias veces este parque y recuerdo haber tomado sol sobre la losa de una sepultura agradablemente cálida. También, me he entretenido leyendo las lápidas e imaginando las historias de sus ocupantes perpetuos. De todas formas sigue siendo raro pasar la tarde en este parque, ya que mientras en la superficie los vivos disfrutamos y nos divertimos, en las profundidades los muertos descansan. Vida y muerte en un mismo espacio.

La misma lápida desde atrás se lee: Nazis raus! (Nazis fuera! )
y al fondo se puede apreciar un grupo reunido alrededor de un Grill

Donnerstag, 17. April 2014

la guitarra por el fusil


por Julián Axat

la guitarra por el fusil
la guitarra el fusil
el fusil como la guitarra
el fusil & la guitarra
el fusil dentro de la guitarra
la guitarra que te abate de solo tocarla
entonar el fusil y afinarlo hasta morir

Transeúntes y Migrantes, poesía

 
Erik Arellana Bautista
 
Recientemente tuve la alegría de conocer en Hamburgo a Erik Arellana Bautista, un compañero de HIJOS Colombia. Vino a esta ciudad a presentar el trabajo de la fundación que lleva el nombre de su madre Nydia Erika Bautista Arellana, desaparecida  el 30 de agosto de 1987. Él me ha regalado su libro de poesía Transeúntes y Migrantes  con una dedicatoria que dice: “un abrazo por el encuentro en otras tierras, seguimos siendo HIJOS” Chico Bauti. Estuve leyendo su libro en muchos versos me siento reflejada, encontré un poema que pensé sólo un compañero podría escribirlo y quería compartirlo:

Soy el ave
por Chico Bauti

Soy el ave de pecho enardecido
de alas extendidas en el tiempo
soy un nido que alberga un corazón,
una ilusión.
No soy.

Efímero, fugaz
soy un recuerdo de mis padres
proyectado en la superficie
del amor.

Soy sexo y también pasión,
un ganador entre millones de intentos,
un atleta, renacuajo paseador,
vapor, transpiración
canción que un día ella y él
cantaron juntos